Bed and Breakfast San Michele Al Castello 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Servicio de traslado
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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Desayuno
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Aire acondicionado
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Mascotas
Ubicación
A unos 5 minutos a pie del cómodo Bed and Breakfast San Michele Al Castello Castiglion Fiorentino, de 4 estrellas, los huéspedes pueden visitar la Torre del Cassero. Este bed and breakfast, que viene con excursiones en bicicleta, se sitúa a unos cuantos pasos de le Logge Vasariane.
Este hotel presume de un entorno conveniente a 350 metros de la Pinacoteca di Castiglion Fiorentino. Encontrarás el Museo Archeologico Castiglion Fiorentino a pocas cuadras del Bed and Breakfast San Michele Al Castello Castiglion Fiorentino. Esta propiedad cómoda también se sitúa a unos 2 km de il Castello di Montecchio Vesponi.
Las habitaciones del hotel tienen un ordenador personal, además de minibar, equipo de café y té, para tu comodidad. Los baños disponen de bidé, ducha a ras de suelo y un inodoro separado, además de instalaciones como secadores de pelo y gorros de ducha. Los baños están equipados con un bidé, una ducha a ras de suelo y un inodoro separado, además de comodidades como un secador de pelo y toallas de baño. Al alojarse en el Bed and Breakfast San Michele Al Castello, los huéspedes pueden disfrutar de vistas a las montañas.
El restaurante abre a diario para el desayuno. Los huéspedes pueden degustar la comida italiana en el restaurante Silla's Bistrò, que se encuentra a unos 5 minutos a pie.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de alojarme en San Michele Al Castello en Castiglion Fiorentino y debo decir que fue una experiencia inolvidable. La vista desde el terrace era magnífica, perfecta para disfrutar del atardecer mientras saboreaba un vino local, lo que lo convirtió en un momento realmente especial. Cinzia nos mimó con un desayuno delicioso, donde los pasteles caseros fueron un verdadero festín que alegró nuestras mañanas. Además, la amabilidad de Sonia y Marcello, quienes nos dieron la bienvenida como si fuéramos de la familia, hizo que nuestra estancia fuera aún más acogedora. Sin duda, es un lugar al que volveré, ya que su encanto y la calidez de sus anfitriones lo hacen destacar.